23 Agosto 2016

LA IGLESIA CATÓLICA HOMOTRANSLESBIFÓBICA

BY:

Si existe un dios sólo espero que nunca les permita a los católicos aceptar el matrimonio igualitario...

 

 

La situación en México es bastante retrógrada en cuestiones de aceptación y tolerancia entre los y las católicas y las personas con orientaciones diferentes, ya sean lesbianas, homosexuales, bisexuales o transexuales. Todo lo que lleve por nombre algo como tal está fuera del amparo de su dios y de los cánones que ellos mismos dictan. Sin embargo, considero que es mucho mejor que la iglesia católica nunca acepte este tipo de orientaciones sexuales, mucho menos que esté a favor del matrimonio igualitario. Si pensamos bien las cosas nos daremos cuenta que al momento que la iglesia católica lo acepte querrá adueñarse de las personas con estas orientaciones sexuales, esto es, querrá moralizar más de lo que ya hace con los heterosexuales. Si la iglesia católica en México sigue siendo parte de las acciones del gobierno en cuestiones de leyes y políticas de nada sirve que ésta vea con buenos ojos estas relaciones sexuales, emocionales o amorosas. Cuando la iglesia católica se dice estar en contra de este tipo de personas lamentablemente más de la mitad del país se está uniendo a ellos de manera directa e indirecta. La sociedad no avanza y las personas con orientaciones sexuales diferentes siguen careciendo de derechos que les corresponden. 

Pensar que la iglesia lo acepte sería una total aberración, comenzaría por dictar normas que considere es lo adecuado para vivir en "santidad", son capaces hasta de permitirlo con tal de que esta gente viva como a ellos se les dé la gana. Serían capaces de aceptarlos, como muchos de los mormones, y encerrarlos en centros de rehabilitación para que mejoren sus prácticas sociales sin la necesidad de practicar ese tipo de orientación. La iglesia está muy retorcida como para darle la voz y el voto a que acepten a estas personas. Es necesario seguir luchando para que la iglesia católica no se meta en estos asuntos de derechos humanos. Lo que sí es importante es no seguir permitiendo que la iglesia católica tenga voz y voto en la realización de las leyes en México. 

La iglesia aún no está preparada para diferenciar entre un heterosexual, un homosexual, una lesbiana, un o una bisexual, un o una transexual, mucho menos está preparada para acercar a su comunidad a la comprensión y a la aceptación. Ellos se unen, marchan contra las orientaciones sexuales diferentes, pero más en especial marchan contra los matrimonios igualitarios. No se dan cuenta que ya es tiempo que ellos y ellas en matrimonio tengan los mismos derechos que el resto, no se dan cuenta que una pareja homoparental o lesbiparental pueda criar a niños sin hogar, no se dan cuenta que es necesario que la gente deje de juzgar cómo viven sus vidas las demás personas. 

Hoy por hoy es muy arriesgado exigirle a la iglesia católica que acepte a los matrimonios igualitarios, imagínense nada más qué les dirá la iglesia en sus pláticas prenupciales, cómo sabrán abordar estos temas. Si la iglesia no lucha por los derechos de las mujeres y de los hombres en situaciones bastante complicadas como lo son los feminicidios, los crímenes de estado, los crímenes de odio, ¿cómo pudieran entonces luchar a favor de las personas del mismo sexo que deseen unirse en matrimonio?

Yo sólo espero que la iglesia nunca tenga que ver en las leyes, ni en las reformas de ley, ni en la manera en que muchas personas exigen sus derechos como personas. Entre menos les hagamos caso, entre menos estemos en desacuerdo con ellos será en la medida en que dejen de darle importancia. Es más fácil que desaparezca de su agenda política al no tener una contra parte que continuar con lo que se han dedicado: vilipendiar los derechos de hombres y mujeres con orientaciones sexuales distintas. No digo que estemos de acuerdo con lo que la iglesia católica hace, lo que digo es que hay que restarle toda la importancia para que sepan que no importa lo que ellos puedan decir, (siempre que hable de la iglesia católica y sus seguidores lo hago en el género masculino porque su discurso es heteropatriarcal sin la intención de incluir a las mujeres dentro de su mismo discurso de su dios y religión). 

No dudo que ya haya más gente católica que acepta a estas personas, no dudo que muchos jóvenes estén dispuestos a verlo como parte natural de la vida; pero también no dudo que la mayoría de sus feligreses sean tan de mente cerrada que no están dispuestos a aceptar los cambios que son necesarios para que una sociedad se modifique en función de los derechos humanos. 
Por lo tanto espero que la iglesia católica siga estando en contra de estas personas, pero que nunca se metan en querer regular la vida de los homosexuales, las lesbianas, los y las bisexuales, los y las transexuales. Lo que sí podemos seguir luchando es decirle y gritarle al gobierno que no haga sus leyes con base a las normas católicas, los supuestos valores y la moral que la acompaña. Si el gobierno de México fuera menos católico seríamos un país de primer mundo en materia de Derechos Humanos, y entonces sí, importaría la vida de las mujeres, de las niñas, de las adolescentes; de los y las migrantes, de los y las jornaleras, de los y las personas en situación de calle. 

 

Poeta, Cuentista, Dramaturgo, Músico y Novelista.

Contacto

Facebook